Your Party, la fundación del nuevo partido socialista británico a la izquierda del decrépito Partido Laborista

Ante la descomposición autoritaria, belicista e hiperneoliberal del Partido Laborista de Sir Keir Starmer la fundación de un nuevo partido socialista representa un acto de responsabilidad cívica elemental y una apuesta política de envergadura de la izquierda británica, que se enfrenta a las consecuencias nefastas del thatcherismo afianzadas por Tony Blair y por el Partido Conservador de David Cameron y Boris Johnson y al seguidismo suicida de la senda imperialista marcada por Donald Trump por parte del gobierno británico
Protestas durante la marcha «Make Them Pay» en Regent Street, Londres, en la que se exige al gobierno de Keir Starmer, que grave a los multimillonarios y haga pagar a los contaminadores, 20 de septiembre de 2025 - Vuk Valcic / Zuma Press / ContactoPhoto
Protestas durante la marcha «Make Them Pay» en Regent Street, Londres, en la que se exige al gobierno de Keir Starmer, que grave a los multimillonarios y haga pagar a los contaminadores, 20 de septiembre de 2025 - Vuk Valcic / Zuma Press / ContactoPhoto

«El nuevo partido ya se presentó en este primer congreso más fuerte que la SDF (Federación Socialdemócrata) o que los fabianos, o tal vez más fuerte que ambas organizaciones juntas», escribió Engels sobre el Independent Labour Party, de formación de orientación ético-socialista, fundado en Bradford en 1893. «Por supuesto, habrá suficientes estupideces y camarillas de todo tipo, pero mientras sea posible mantenerlas dentro de límites decentes...».

Y así llegamos a la conferencia inaugural de Your Party celebrada en la fría costa de Liverpool durante el último fin de semana de noviembre. Patrocinado por los exdiputados laboristas Jeremy Corbyn y Zarah Sultana y los independientes Shockat Adam y Ayoub Khan, militantes pro Gaza, Your Party ha salido de su en ocasiones conflictivo congreso con la orgullosa reivindicación de contar con 55.000 miembros, lo que lo convierte en la organización socialista más grande del país.

Para muchos de sus seguidores, Your Party representa una ruptura con el laborismo. La fundación del partido nunca se habría producido, y desde luego no con Corbyn al mando, que es laborista hasta la médula, si la purga efectuada por Starmer no hubiera contribuido notablemente a provocarla. Históricamente, los dirigentes del Partido Laborista habían tolerado una corriente socialista minoritaria en sus filas, incluido el Independent Labour Party comentado por Engels, ya que su influencia quedaba neutralizada exitosamente gracias a la estructura del partido diseñada por los fabianos. Esto situaba a los gobiernos laboristas y a los sucesivos grupos parlamentarios laboristas por encima y más allá de cualquier modalidad de rendición de cuentas ante los miembros del Partido, incluso si (ocasionalmente) se aprobaban mociones radicales en sus conferencias anuales, dominadas rutinariamente por un pequeño círculo de burócratas sindicales y un sistema de comités notoriamente opaco.

Esa complacencia se vio sacudida cuando los miembros eligieron inesperadamente a Corbyn, un veterano antimperialista de izquierda, como líder del Partido Laborista en 2015 en lugar de optar por la lista de conspicuos representantes de segunda generación del Nuevo Laborismo de Blair y Brown. Para la gran mayoría de los diputados y apparatchiks laboristas, formados durante el apogeo neoliberal de ambos dirigentes, Corbyn era anatema. Tras una campaña de desprestigio sin precedentes liderada por The Guardian y la BBC y la traición urdida por su gabinete en la sombra en relación con el Brexit, Corbyn llevó al Partido Laborista a una derrota rotunda en diciembre de 2019. Seis meses después de su sustitución por Starmer en abril de 2020, Corbyn fue suspendido del partido alegando acusaciones de supuesto antisemitismo. Se le readmitió como miembro, pero Starmer se negó a restituirle toda responsabilidad parlamentaria con el respaldo del Comité Ejecutivo Nacional, impidiéndole volver a presentarse en las filas del Partido Laborista. Una «figura destacada del Partido Laborista», cuyo nombre se utiliza con frecuencia como sinónimo de Mandelson o de su epígono Morgan McSweeney, declaró felizmente a The Guardian: «Jeremy Corbyn nunca volverá», pero en las elecciones de 2024 Corbyn fue elegido de nuevo parlamentario como candidato independiente en su tradicional circunscripción de Islington North.

El impulso para crear el nuevo partido provino de la indignación provocada por la trayectoria de Starmer como secretario general del Partido Laborista desde julio de 2024, sobre todo por su apoyo militar y diplomático al ataque genocida de Israel, que ha generado en el Reino Unido uno de los mayores movimientos de solidaridad con Palestina activos en Europa

Expulsado por el Partido Laborista, Corbyn puso en marcha una pequeña iniciativa extraparlamentaria, el Peace and Justice Project, pero dudó en convertirla en un vehículo electoral que pudiera movilizar a los cientos de miles de personas que habían abandonado el Partido Laborista de Starmer después de 2020. Sus antiguos aliados dentro del Partido Laborista dejaron claro que no iban a abandonarlo en ningún caso. El exministro de Hacienda en la sombra John McDonnell declaró a The New Statesman, que quería «evitar escisiones y divisiones», y la revista lo elogió «por quedarse y luchar». Corbyn, como hemos indicado, se presentó a las elecciones generales de 2024 como independiente, derrotando cómodamente de su rival laborista y tras su regreso a la Cámara de los Comunes, formó la Independent Alliance con cuatro diputados independientes musulmanes, que habían derrotado a los candidatos laboristas en el poder, liderando sendas campañas contra la complicidad británica en la destrucción de Gaza. En estos momentos, sin embargo, todavía no se había producido ningún movimiento para reunir a la oposición de izquierda al Partido Laborista.

El impulso para crear el nuevo partido provino de la indignación provocada por la trayectoria de Starmer como secretario general del Partido Laborista desde julio de 2024, sobre todo por su apoyo militar y diplomático al ataque genocida de Israel, que ha generado en el Reino Unido uno de los mayores movimientos de solidaridad con Palestina activos en Europa. Entre quienes impulsaron la creación de la nueva organización se encontraban la exlíder del Partido Respect, Salma Yaqoob, el activista sudafricano Andrew Feinstein y Zarah Sultana, diputada de 31 años por Coventry South. Militante y hábil comunicadora con un gran número de seguidores en las redes sociales, Sultana se radicalizó de la mano del movimiento estudiantil de 2010 organizado contra la subida de las tasas universitarias, trabajó para la Community Organizing Unit del Partido Laborista durante el periodo en el que Corbyn estuvo al frente del mismo y ganó su escaño en Midlands en 2019. Fue una de los siete diputados laboristas, entre ellos McDonnell, que perdieron el cargo poco después de que Starmer entrara en Downing Street por rebelarse contra el mantenimiento por parte del gobierno del límite de dos hijos para recibir prestaciones sociales, introducido por primera vez por el Partido Conservador. (Desde entonces, Starmer ha cedido a la presión de sus propios diputados después de que la iniciativa lanzada preventivamente contra los posibles rivales internos a su liderazgo le saliera por la culata. Ahora afirma que eliminar el mencionado límite formaba parte de su «misión moral» desde un principio).

El pasado 3 de julio la planificación de la fundación del nuevo partido llegó a un punto crítico. En una reunión en línea convocada por Yaqoob, Feinstein presentó una moción para que Corbyn y Sultana codirigieran la fundación de la nueva organización. Corbyn y sus aliados se opusieron, pero la moción se aprobó y Sultana la hizo pública. De acuerdo con la información disponible, Corbyn se enfureció y las relaciones entre ambos se deterioraron. Aunque era poco probable que funcionara en la práctica, la posible candidatura conjunta de Corbyn y su heredera evidente tuvo un efecto galvanizador: en pocas semanas, 750.000 personas manifestaron su interés en apoyar al partido, provisionalmente denominado Your Party, y una encuesta exprés de YouGov, por poco fiable que fuera, indicó que el 18 por 100 de los votantes consideraría apoyarlo, porcentaje que ascendía al 30 por 100 entre los votantes laboristas.

No se trata en absoluto de una ruptura total con el starmerismo entre la izquierda parlamentaria laborista. Hay más de dos docenas de diputados y diputadas adscritos al Labour Socialist Campaign Groupy, facción parlamentaria de la izquierda del Partido Laborista, y ninguno de ellos ha indicado que vaya a abandonar este. McDonnell declaró al i Paper, que Corbyn y Sultana «quieren ser diputados laboristas, pero fueron expulsados. No querían abandonar el Partido Laborista y crear uno nuevo. Jeremy lleva en el Partido Laborista, como yo, más de cincuenta años». Diane Abbott, ministra del Interior en la sombra de Corbyn, dijo que le había advertido que no lo hiciera y que ella seguía «en el corazón del Partido Laborista».

Aunque Corbyn se vio obligado a lanzar Your Party, su equipo ha reafirmado su autoridad preeminente para supervisar su lanzamiento. El proceso de fundación iba a ser «dirigido» por la Independent Alliance, aunque dos de sus diputados pronto se retiraron del proyecto. El control operativo recayó en los veteranos de la Leader Office de Corbyn, en particular en manos de su exjefa de gabinete Karie Murphy, aliada del líder sindical Len McCluskey. De acuerdo con la información disponible, Sultana quedó al margen. El pasado 15 de septiembre se envió a los simpatizantes registrados un correo electrónico en el que se establecía una «hoja de ruta» para la conferencia fundacional, que aparentemente no contaba con la aprobación de Sultana. Tres días después, ella lanzó unilateralmente un portal de afiliación al cual se habían unido 20.000 personas en menos de tres horas.

Fue una segunda jugada de alto riesgo y esta vez Corbyn la denunció de manera contundente. Dijo que se estaba buscando asesoramiento legal y que los miembros debían cancelar sus pagos. Sultana replicó que había actuado para «salvaguardar la participación de las bases» después de haber sido marginada por un «club de chicos sexistas» y advirtió contra la posibilidad de «Karie Murphy y sus asociados, tuvieran en exclusiva el control financiero del dinero de los miembros y el control constitucional exclusivo de nuestra conferencia». El bando de Corbyn rechazó sus acusaciones y la remitió a la Information Commissioner Office, la agencia pública británica de protección de datos. Sultana, por su parte, amenazó con emprender acciones legales por su cuenta. La reacción negativa de los seguidores en las redes sociales ante estas payasadas obligó a ambas figuras a calmarse. La captación de nuevos miembros se ralentizó a raíz de estos comportamientos, pero se comenzaron a celebrar reuniones regionales, lo cual fue algo importante, que contaron con una gran asistencia, y a formarse protosecciones de la nueva organización.

No se trataba solo de un choque de personalidades o de una lucha por el poder. Sultana ha sido explícita en cuanto a sus opiniones acerca de las limitaciones que había presentado la dirección del Partido Laborista por parte de Corbyn, argumentando que era necesario extraer las correspondientes lecciones la experiencia. Corbyn y las personas de su círculo consideran que esto es un tema delicado. También se han producido tensiones en torno a las finanzas del partido y Corbyn se quejado públicamente de que Sultana estaba reteniendo donaciones, extremo que ella negó. Sultana volvió a la ofensiva en un mitin celebrado en Liverpool la víspera de la conferencia en el que criticó la prohibición preventiva impuesta por los organizadores de la conferencia al Socialist Workers Party, pequeña organización de extrema izquierda. Mientras tanto, Corbyn organizó una lectura de poesía al otro lado de la ciudad. Sultana boicoteó a continuación el primer día de la conferencia después de que a un miembro de su equipo se le negara la entrada al recinto, condenando la «caza de brujas» imperante y las filtraciones anónimas a la prensa de derecha de la situación interna del proceso de fundación, y añadiendo que no había abandonado el Partido Laborista para crear otro igual.

Dos mil quinientos delegados se congregaron el 29 y el 30 de noviembre en una de las salas, del tamaño de un teatro, del enorme Liverpool Exhibition Centre, recibiendo a Corbyn con innegable calidez, cuando inauguró la conferencia de fundación del nuevo partido el sábado por la mañana

Ante estas disputas, los periódicos burgueses se apresuraron a escribir, absolutamente felices, el obituario de Your Party. «Un espectacular gol en propia meta desperdicia una oportunidad de oro», se jactaba The Times, mientras que, en opinión de The Guardian, la conferencia mostraba «pocos indicios de lograr [un] nuevo comienzo». Sin embargo, a estas alturas, las disputas entre Corbyn y Sultana apenas eran noticia. Los medios de comunicación estaban ocultando lo más importante, esto es, que la conferencia se había celebrado, que había transcurrió sin divisiones, que había establecido la constitución del partido y que había respaldo las líneas generales de un credo socialista.

Dos mil quinientos delegados se congregaron el 29 y el 30 de noviembre en una de las salas, del tamaño de un teatro, del enorme Liverpool Exhibition Centre, recibiendo a Corbyn con innegable calidez, cuando inauguró la conferencia de fundación del nuevo partido el sábado por la mañana con un discurso en el que atacó el tan odiado sector del agua privatizada y abogó por el apoyo a los refugiados y la justicia para Gaza. El tema principal era debatir algunos puntos concretos de la estructura del partido, la declaración política, la estrategia organizativa y el reglamento de funcionamiento interno. La votación estaba abierta a 21.000 miembros verificados, incluidos los que seguían la conferencia en línea, pero la participación rondó la mitad de esa cifra. Al negársele la opción de la codirección en la votación, Sultana apoyó una propuesta de dirección colectiva por parte de un grupo de dirigentes formado por miembros de base elegidos en lugar de por diputados, mientras que Corbyn dijo que pensaba que tener un único líder tendría mejor acogida entre el público. La votación se decidió por un estrecho margen (52:48) a favor de la dirección colectiva, aunque está abierta a revisión dentro de dos años.

Mayorías más amplias decidieron que Your Party «debería señalar explícitamente que es un partido socialista» y permitir la doble afiliación con partidos afines, lo cual provocó exclamaciones de aprobación entre los asistentes. También hubo discursos fraternos de representantes de La France Insoumise, Die Linke y el Partido de los Trabajadores de Bélgica. Sultana fue llamada al estrado desde la sala de conferencias el domingo por la tarde, donde pronunció un apasionado discurso en el que instaba a Your Party a no convertirse en «Labour 2.0», mientras Corbyn la observaba con aire preocupado desde la tribuna. También pidió la ruptura total de las relaciones diplomáticas con Israel. Corbyn clausuró la conferencia revelando que los miembros habían votado a favor de mantener el nombre Your Party frente a las anodinas alternativas propuestas: Our Party, Popular Alliance y For the Many.

Aunque sus predicciones deben tomarse con cautela, Electoral Calculus había indicado antes de la conferencia que Your Party podría ganar 13 escaños en Westminster con solo el 4 por 100 de los votos nacionales, lo cual le permitiría derrotar al ministro del Interior laborista Shabana Mahmood en Birmingham Ladywood y al ministro de Sanidad Wes Streeting en Ilford North. El número de afiliados declarado de Your Party es un tercio del de los Verdes, que han aumentado hasta los 170.000 bajo el liderazgo del ecopopulista Zack Polanski. No se había visto tanta actividad política organizada a la izquierda del Partido Laborista desde la década de 1960.

Se trata de un aspecto más de la caída generalizada del apoyo a los partidos gobernantes. El Partido Laborista y el Partido Conservador han bajado al 18 y al 17 por 100 respectivamente en la serie de encuestas agregadas realizadas por Politico siendo Reform UK, el partido de Nigel Farage, el principal beneficiario de tal caída, dado que ahora acapara el 27 por 100 la intención de voto, mientras que Los Verdes han subido hasta el 14 por 100. Un campo político conservador renovado por el impacto de Reform UK parece el escenario más probable para esta Gran Bretaña en declive, pero la fragmentación de las preferencias de los votantes hace impredecible el funcionamiento del actual sistema electoral mayoritario, convirtiendo en una incógnita lo que puede suceder durante los próximos años. Cualquier nuevo sujeto político serio también tendrá que lidiar en todo caso con la situación del país: salarios estancados, aumento de los costes de la vivienda, los alimentos y el combustible, enormes desigualdades regionales, un sistema nacional de salud (National Health System) en plena crisis, o la privatización thatcherista de los servicios públicos, que los ha llevado al borde del colapso. Dejando a un lado las camarillas y las estupideces, Your Party tiene innumerables cosas en las que pensar.


Recomendamos leer Oliver Eagleton, «Construyendo el partido de la izquierda en el Reino Unido: entrevista a James Schneider (1)», «Construyendo el partido de la izquierda en el Reino Unido: entrevista a Andrew Murray (2)», «Construyendo el partido de la izquierda en el Reino Unido: entrevista a Zarah Sultana (3)» y «Construyendo el partido de la izquierda en el Reino Unido: entrevista a Alex Nunns (4)» y Maurizio Lazzarato, «Los callejones sin salida del pensamiento crítico occidental», todos ellos publicados en Diario Red. Pablo Iglesias, «Entender Podemos» y «España en la encrucijada», NLR 93. Tony Wood, «Nuevo Laborismo: adiós y muy buenas», NLR 62. Tom Hazeldine, «El Nuevo Laborismo al timón», Diario Red/New Left Review 148. Perry Anderson, ¿Ukania perpetua?, NLR 125. Goran Therborn, «El futuro y la izquierda», NLR 145, y «El mundo y la izquierda», NLR 137. Daniel Finn, «Contracorrientes: Corbyn, el Partido Laborista y la crisis del Brexit», NLR 118, y «El mismo filo de la navaja: Starmer contra la izquierda», «Torturar la evidencia, lawfare y mediafare en Reino Unido», y «Starmer vs. Corbyn: de los usos políticos del antisemitismo», todos ellos publicados en El Salto. Owen Jones, Thomas Glasman, Ewan Tilley y Carla Roberts, «Un parto difícil: Your Party celebra su congreso fundacional. Dossier» y «Corbyn y Sultana, líderes de Your Party», Sinpermiso.

Este texto se ha publicado en Sidecar, el blog de la New Left Review, publicada en Madrid por el Instituto Republica & Democracia de Podemos y por Traficantes de Sueños.